Las 10 Claves de una Dieta de Calidad

Los estudios sugieren que aquellos nutrientes, alimentos y patrones dietéticos que han sido probados como beneficiosos o perjudiciales para la saludcardiovascular y el riesgo de otras enfermedades crónicas relacionadas con la edad, el estrés oxidativo y la inflamación podrían tener los mismos efectos sobre la longitud de los telómeros.

1. CEREALES INTEGRALES

El consumo de cereales integrales y algunos alimentos vegetales podría disminuir la inflamación. Puede haber una asociación especialmente directa entre la longitud telomérica y el consumo de semillas como legumbres, nueces, café y sus productos derivados. Esto se explica probablemente por la riqueza en compuestos antioxidantes que se encuentran en la capa externa de los granos.

2. HORTALIZAS Y ALGAS MARINAS

El consumo de hortalizas –en general y en especial las más ricas en antioxidantes– o de algas marinas podría también tener un efecto positivo sobre la longitud telomérica. Este impacto en la longitud telomérica también se asocia al consumo de frutas, por los componentes antioxidantes de estos alimentos.

3. DEFICIENCIA DE MICRONUTRIENTES

Algunos estudios vinculan, asimismo, las deficiencias de micronutrientes como la vitamina D, el ácido fólico y la vitamina B12 con una serie de enfermedades relacionadas con la edad. Sus respectivas deficiencias aceleran el acortamiento de los telómeros y conducen a la inestabilidad genómica.

4. ALIMENTOS CON SU MATRIZ

Las evidencias científicas sugieren que los beneficios de los alimentos se atribuyen al alimento entero, es decir, a la sinergia entre los compuestos bioactivos en sus complejas matrices, más que a vitaminas, minerales u otros elementos aislados.

ESCOGER UNA BUENA DIETA

5. DIETA DE CALIDAD

La dieta mediterránea es un patrón de alta calidad nutricional, beneficioso para la longitud de los telómeros. Las principales características de esta dieta son el uso habitual del aceite de oliva y la abundancia de alimentos derivados de plantas, que incluyen frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales, y que aseguran así un amplio suministro de fibra y antioxidantes, todos ellos agentes protectores de los telómeros.

La importancia de la dieta en el mantenimiento de la salud está sobradamente corroborada en los estudios. Estos muestran que una mayor calidad de la dieta se corresponde con un menor riesgo de muerte por todas las causas, incluidos los trastornos cardiovasculares y el cáncer.

Seguir una dieta de calidad se asocia, de una manera significativa y consistente en los estudios, con un riesgo de muerte por las causas antes citadas un 11-28% menor.

ALIMENTOS DAÑINOS

6. CARNES PROCESADAS

Al igual que hay alimentos que protegen los telómeros, otros parecen dañarlos. Es el caso de las carnes procesadas, que inducen mediadores inflamatorios asociados con enfermedades como la diabetes tipo 2 y podrían tener un efecto directo sobre la longitud de los telómeros.

7. CARNES ROJAS

Y lo mismo ocurre con las carnes rojas, asociadas tradicionalmente a las enfermedades cardiovasculares y a determinados tipos de tumores. Podrían afectar negativamente a la longitud telomérica, aunque se requieren más estudios para confirmar estos resultados.

8. ALCOHOL

El consumo de alcohol, todavía recomendado por algunos autores para la prevención cardiovascular, lleva, sin embargo, mucho tiempo asociado al riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como cáncer, enfermedad hepática, pancreatitis y diabetes.

Por lo tanto, puede afectar a la longitud de los telómeros, aunque aún se debe calcular el consumo ideal, si existe, y el impacto de los diferentes niveles de consumo.

9. AZÚCAR

La ingesta de bebidas azucaradas conduce a una alta carga glucémica, lo que aumenta en el organismo la resistencia a la insulina, la inflamación y el estrés oxidativo, y podría tener que ver también con la longitud de los telómeros.

10. LA CANTIDAD IMPORTA

No solo lo que comemos afecta a los telómeros. También puede hacerlo la cantidad de calorías que ingerimos en cada comida. Comer menos –lo justo para levantarse de la mesa con algo de hambre– puede tener un impacto muy positivo en la salud y la longevidad siempre que no haya malnutrición, según han probado los estudios en animales, ya que se reduce el estrés oxidativo y el daño sobre el ADN.

Además, se sabe que la restricción calórica provoca una reducción de la temperatura corporal y puede provocar cambios positivos en la regulación hormonal, la expresión de los genes y la reducción de la inflamación.

Compartir

Todas las marcas registradas son propiedad de la compañía respectiva o de Publinet Solutions. Se prohibe la reproducción total o parcial de cualquiera de los contenidos que aquí aparezca, así como su traducción a cuaquier idioma sin autorización escrita de su titular.